Isidora no llamó a nadie.
No todavía.
Cerró la sala de presentaciones por dentro. Corrió el pestillo con ese clic suave que en otro contexto habría sido insignificante.
Se sentó en el suelo.
No en la silla. En el suelo, con la espalda contra la pared y la tablet sobre las rodillas, porque necesitaba sentir algo sólido debajo mientras el resto del mundo se reordenaba.
Abrió la carpeta de nuevo.
JA_serie_azul_definitivo_v3 — Julieta Franzani, 2024.
Doce bocetos.
Los recorrió uno por uno, esta vez