Isidora no se fue a las cinco.
A las cinco y cuarto seguía en su oficina con la tablet sobre el escritorio y el bloc de notas abierto en la página donde había escrito, cuarenta minutos antes, tres palabras con la letra apretada que usaba cuando necesitaba que algo ocupara espacio físico para volverse real: ¿Dónde lo vi?
El número de registro mercantil de Almonte Heritage S.L.
Ocho dígitos. Una secuencia que le resultaba familiar de una manera que no podía ubicar con exactitud. Como un nombre qu