Isidora llegó a las nueve cincuenta y ocho.
Dos minutos.
Elena la esperaba en la entrada del pasillo que llevaba a la sala de conferencias del quinto piso. Tenía el portafolio de presentación bajo el brazo y la expresión de alguien que ha verificado tres veces que todo está en su sitio y de todas formas sigue verificando.
—Todo listo —dijo en voz baja—. El equipo llegó hace veinte minutos. Adrián tiene el proyector encendido. Sofía está con los dossieres. Lucas trajo las muestras físicas del bl