No había firmado la cesión de acciones todavía.
El notario había sido aplazado veinticuatro horas por “problemas de agenda” de Luca, una manera elegante de decir que la presión se estaba dosificando como se dosifica el veneno: poco a poco, para que el cuerpo siga respondiendo mientras se debilita.
Ese retraso era la única victoria de Isidora en cuatro días de encierro.
Lo aprovechó como pudo.
Esa tarde se refugió en el balcón de su suite, lejos de la puerta doble, lejos del pasillo, lejos de la