66. Veinte Llamadas
Isidora no durmió bien esa noche. Cada vez que cerraba los ojos, veía las manos de Amy sobre Diego. Escuchaba sus palabras venenosas de semanas atrás resonando en su mente como un disco rayado: "Diego solo te ve como un proyecto. Nunca podría amar a alguien tan rota como tú."
¿Cuántas otras mentiras había plantado Amy durante años? ¿Cuántas inseguridades habían sido alimentadas deliberadamente, cuidadosamente, meticulosamente, por alguien que supuestamente era su mejor amiga desde la universidad