Capitulo :Planeando el accidente
La oficina estaba impregnada de humo, cansancio y ambición mal disimulada. Fabricio caminaba de un lado al otro, girando el vaso de whisky vacío en la mano. Raúl, cómodo en su sillón gastado, seguía sus pasos con la mirada, paciente, como un perro que espera la orden de su amo.
—Lo vamos a hacer —soltó finalmente Fabricio, rompiendo el silencio espeso de la habitación—. Pero bien. Sin margen de error.
Raúl levantó las cejas.
—¿De qué estamos hablando?
—De lo qu