Capítulo — Lluvia y Recuerdos
El teléfono vibró sobre la mesa de noche, con el nombre de “Mis amores” en la pantalla. Nicolás atendió enseguida y puso el altavoz. La voz de Alma, clara y risueña, llenó la habitación:
—¡Papi, mami! Estamos re bien. Martín se portó requetebién anoche, solo lloró un poquito, pero después durmió como un angelito.
Brisa, a su lado, agregó con picardía:
—No se preocupen, que acá los cuidamos nosotras. Somos las hermanas mayores y papis disfruten la luna de miel.
Nico