Capítulo – Ir un paso adelante
La oficina de Nicolás en la planta alta del Cinco Estrellas no tenía aún todos los muebles, pero el escritorio improvisado y las ventanas abiertas hacia la obra le daban un aire de comando. Era un lugar en construcción, como todo en su vida… y sin embargo, ese día, se convirtió en cuartel.
Damián entró con el ceño fruncido y la espalda tensa después que lo llamo vino lo antes posible . Nicolás lo esperaba con el casco aún en la mano, y la expresión endurecida.
—Gr