Capítulo – Por vos, hijo
El salón de actos estaba repleto.
Las luces blancas, altas y cálidas, se reflejaban en los rostros sonrientes de padres, hermanos, hijos y profesores que aguardaban uno de los momentos más importantes en la vida de quienes estaban por recibir su diploma.
Alejandra Martínez subió al escenario con los ojos húmedos y la espalda recta, con su túnica negra moviéndose con elegancia,se ajustó la toga, se miró las manos y respiró hondo. A su lado, otras compañeras charlaban ent