Capítulo 120 – Donde Vuelve la Luz
El amanecer se filtraba por la ventana del hospital con un resplandor suave, casi dorado. Nicolás no había dormido más que un par de horas, pero su alma estaba en paz. La tenía a ella. Tenía a su bebé. Tenía un nuevo comienzo.
Con una sonrisa serena, se levantó del sillón, salió al pasillo y marcó el número que conocía de memoria. Cuando la voz de don Edinson respondió del otro lado, Nicolás no esperó demasiado.
—Don Edinson, buenos días. No se asuste, p