Capítulo – La Caída de Virginia
Virginia esperó en el café durante casi una hora, clavada en la silla como un fantasma.
Allí, donde habían quedado con Fabricio para verse.
Allí, donde el corazón se le retorcía en el pecho a cada segundo.
Cada vez que sonaba la campanita de la puerta, levantaba la cabeza.
Cada vez, buscaba su figura entre los desconocidos.
Pero Fabricio no aparecía.
Ni un mensaje.
Ni una llamada.
Nada.
Finalmente, no pudo más.
Sacó el celular, temblando de nervios.
Marcó su núme