Capítulo 99 – Las Valijas del Dolor
La noche había caído sobre la ciudad como un manto espeso.
Las luces de los autos pasaban rápidas en la calle, indiferentes al dolor que estallaba dentro del pecho de Nicolás Martínez.
Condujo como un autómata hasta el apartamento que compartía con Anahir.
Cada kilómetro era un latido más violento, una súplica muda:
"Que no me haya dejado. Que no me haya dejado. Que no me haya dejado."
Pero cuando abrió la puerta…
El mundo volvió a quebrarse.
Allí, en medio d