- 17:30 hs. - Damián.
—Vaya carita que me has traído hoy, Damián... ¿Has tenido un mal finde?
—Si yo te contara, Clarita... Si yo te contara...
Tras dos días libres más que nefastos, regresé a la oficina con menos ganas de trabajar que un político. Sólo la bella y siempre sonriente Clara era capaz de hacerme rendir al máximo aun cuando apenas juntaba las ganas suficientes como para mover las extremidades.
—Por cierto, ¿no habías quedado con Lin? —me recordó la becaria.
—¡Lin! ¡Es verdad! Yo no