18:20 hs. - PERSECTIVA: Salomé.
—Bien. Ya terminé.
—Déjame ver...
Lunes por la tarde en el salón de la casa de Guillermo. El chico curiosamente dispuesto a estudiar y su madre observando todo muy de cerca.
—Perfecto. Con lo que te costaban antes estas ecuaciones... —reí nerviosamente al ver que Mariela no me quitaba los ojos de encima.
—¿Puedo verlo? —sonrió luego ella, estirando una mano para que le diera la hoja.
Algo raro estaba sucediendo. No había dudas. Guillermo me había estado esquivand