Te haré gemir.
Me sentía nerviosa.
Sabía que Piero llegaría a un punto en el que se cansaría de lo mismo, de mi falta de respuesta durante el sexo, pero no pensé que llegaría tan rápido.
Pasé todo el día a la espera, él no estaba en casa.
Cuando llegó la noche me sentí todavía más ansiosa, sabía que algo pasaría, pero no podía saber de qué se trataba.
Este hombre era indescifrable.
¿Qué pasaría por su mente?
Dijo que quería verme excitada antes de follarme, pero yo sabía que no podría lograrlo, no me excitaba