º|º Samantha º|º
Los primeros dos minutos me resistí, tan solo para más adelante no arrepentirme de no haber hecho todo lo necesario, pero bastó poco para darme cuenta de que no podría hacer nada al respecto y que… si me estaba quieta, sería mejor para mí o con eso quería engañarme mi cerebro. Fue una buena táctica, porque al menos me mantuve tranquila.
–Eres mi mujer–me dijo al oído mientras su polla viajaba hasta lo más profundo de mi interior, nombrándose dueño de mí tan solo por poder meter