Una profesora lo desea.
El salón estaba en silencio; el único sonido era el zumbido rítmico y bajo de un audiolibro que se reproducía en los altavoces frontales. Los chicos estaban cabizbajos, con las plumas deslizándose sobre el papel mientras tomaban notas de la tarea de literatura. La Sra. Courtney caminaba entre las filas, con el cuerpo doliéndole por la noche anterior. Cada paso le recordaba el metal frío de su auto y la fuerza del chico sentado en la esquina del fondo.
Dax ni siquiera tenía su pluma fuera. Esta