Mia.Él no esperó. Me agarró de la parte posterior de la cabeza y se introdujo a la fuerza. Jadeé, con los ojos muy abiertos y llorosos mientras llenaba mi boca por completo. Fue despiadado. No le importó ser amable. Empujó profundo, golpeando el fondo de mi garganta, haciéndome tener arcadas.Mierda. Nunca había tenido nada tan grande en mi garganta. Sentí que me ahogaría, me desmayaría o me moriría, maldita sea, por lo fuerte que estaba golpeando mi garganta.Tragué.Tragué.Juuu...Tui.Me agarré a sus muslos musculosos, tratando de aferrarme. Mantuvo un ritmo constante y brutal, obligándome a tomar cada centímetro de él. Yo me lo busqué."Eso es", susurró, con voz ronca. "Tómalo todo, pequeña mocosa molesta".Después de unos minutos de silencio total, donde el único sonido era el de mis arcadas y su respiración pesada, se retiró, soltando mi cabello. Me desplomé sobre mis talones, jadeando por aire, con saliva goteando por mi barbilla."Levántate", espetó.Me puse en pie a trompic
Leer más