La cocina estaba cálida, impregnada del aroma de la pasta recién hecha y un toque de albahaca fresca que Sean había añadido para darle ese sabor especial que tanto le gustaba a James. Había dispuesto cuidadosamente la mesa con dos copas de vino y velas encendidas, creando un ambiente acogedor y privado, perfecto para una cena en pareja. Sean suspiró al terminar de arreglar la mesa y miró el reloj; sabía que James llegaría en cualquier momento.
Apenas escuchó el sonido de la llave en la cerradur