El mar se extendía frente a ellos, con sus olas rompiendo suavemente contra la orilla, creando un sonido rítmico que acompañaba la brisa cálida de la tarde. La arena blanca se extendía como un lienzo perfecto para el evento, y en medio de ella se alzaba una alfombra igualmente blanca que se extendía hacia un arco cubierto de flores. El arco estaba decorado con rosas, lirios, y jazmines en tonos pastel, las flores formaban una cascada que caía suavemente, creando un contraste hermoso con el ciel