Luciano sacó a Aurora de allí sin dar más tiempo a que cualquiera pudiera acercarse a ella en estos momentos que estaba tan vulnerable, que necesitaba de él, de su protección.
El cuerpo de ella temblaba entre sus manos, se sentía completamente impotente al no poder hacer mayor cosa.
Ella estaba terriblemente en shock y él no podía estar más ofuscado ante eso.
Anteriormente el odio hacia Dante era por sus negocios, su traición, un odio que podía controlarse, sin embargo, al traer a su cabeza