Luciano llegó hasta una de las bodegas, la más grande.
Sus hombres estaban descargando los paquetes mientras que los otros simplemente revisaban que todo estuviera bien.
Gino caminó al lado de su jefe, tan pronto llegaron hasta el lugar en donde vieron que la mercancía estaba incompleta, se miraron y Luciano fue hasta su oficina.
—Te dije que algo estaba pasando, cuando recibí la llamada de que faltaba… de que las cosas se estaban perdiendo. Comprendí que era momento de avisarte.
—¿Quién cr