La mansión Carbone estaba más silenciosa de lo habitual. Las sombras de la noche se habían deslizado por los amplios pasillos, cubriendo los cuadros antiguos, las estatuas de mármol y los cristales de las ventanas con una penumbra que parecía contener la respiración.
Jin caminaba con pasos duros, pesados, por el pasillo principal. Había vuelto con Matteo a la mansión después del encuentro inesperado en el hospital, luego de enterarse de una verdad que le desgarró el alma: su padre biológico, Ri