CAPÍTULO 67 — CONFÍA EN TI.
Los tacones de Miriam resonaban con rapidez sobre el mármol del edificio corporativo de Blackwood Entreprises.
No caminaba, casi corría, con la respiración agitada.
La carpeta y la tablet que sostenía contra el pecho parecía más pesada de lo que realmente era. No por el papel… sino por lo que significaba.
Entró sin anunciarse a la oficina de Miguel.
—Hola…
Miguel levantó la mirada de su laptop. Al verla de pie en la puerta, pálida y con el ceño fruncido, cerró la pantalla lentamente.
—¿Miriam?