Mildred entró a su departamento dejando las llaves, y Marco entró detrás.
—Hola, Didi, vine a despedirme.
—¿Te vas?
—Sí, Miguel me dio un ultimátum.
—¿Volviste a molestar a Miriam?
Mildred le preguntaba mientras se sacaba los zapatos e iba a su clóset.
—Necesitaba intentarlo una última vez.
—Marco, te dije ese día, Miriam ama a mi hermano y, por primera vez, vi a Miguel enamorado. No la va a dejar ir, sabes muy bien cómo es y lo protector que es. Te dije: aléjate, no hay nada que hacer ahí.
Mil