CAPÍTULO 123 — De compras con Mildred.
Miguel pasó por Miriam, llegó a su oficina y sonrió al verla. Se acercó y besó sus labios.
—Hola, preciosa. ¿Lista para sufrir con mi hermana?
—No seas pesado, Mildred es amorosa.
Miguel bufó.
—Claro… no la conoces.
Tomó su mano y la atrajo hacia su cuerpo.
—Quédate en mi departamento esta noche. Me acostumbré a dormir contigo. Este fin de semana fue maravilloso… anoche me costó quedarme dormido.
—No seas fresco, Miguel. Además, no tengo ropa en tu departamento.
—Iremos de compras. Puedo compra