Ambos salen de la habitación. Al salir al corredor se encuentran con un joven de cabello negro. Usando su uniforme de la marina, muy distinguido. Hace un saludo con la mano. Ellos se quedan quietos viendo ese espectáculo. Sin entender qué sucede o por qué está ahí. Aunque se dan una idea del porqué.
—Hola, señor Lara, y hola para usted, señorita… —Hace una pausa como si quisiera recordar su apellido. Al final no lo logra y solo continúa hablando en tono militar. —Fui enviado por el sargento