Los días se tornan oscuros y muy complicados para Hugo, que continúa sin poder encontrar la manera de participar en la búsqueda. Ha dejado de comer. Incluso de dormir debido a la desesperación de no poder hacer nada. Su expresión facial ha cambiado tanto. Su mirada se ha vuelto triste y con unas ojeras. Sus uñas se han vuelto débiles, quebradizas y están tan roídas.
Su angustia se vuelve cada vez más evidente. No puede quedarse con los padres de Kayla en el hotel. Sabe que se volvería dement