No muy conforme con su decisión, Hades ha salido. Sabe que no podrá dormir ni un poco con esos malditos mosquitos.
Al acercarse a Kayla, se queda en shock al encontrarse con ella que está llorando. Ver a esa mujer hecha una bolita con sus mejillas llenas de lágrimas. Le hace sentirse mal. Quizá esté llorando por todo lo que él le hizo.
—¿Estás bien, Kayla? —le pregunta Hades con una voz preocupada.
Kayla, al escuchar su voz, se estremece. Dando un salto. Volteándolo a ver, notando su e