Suspiro molesto por la voz que estoy escuchando, pues no tengo ganas de que esta persona me moleste cuando al fin he encontrado un poco de paz.
Las únicas personas que pueden llamarme por mi nombre son pocas, a excepción de mis padres, solo Gio, Mena, Beatrice y Johan pueden dirigirse a mí de esa forma porque se ganaron la confianza y el derecho de hacerlo. Ellos se convirtieron en la familia de mamá cuando no tenía a nadie más que papá y ella les permitió llamarme así.
Muy diferente de la famil