Cuando despierto, es porque la luz del sol entra por la ventana. No despierto listo para luchar, listo para trabajar, o porque hay una diana en mi espalda porque alguien reclama mi vida. Simplemente despierto porque es de día y ya he descansado lo suficiente para ser un humano funcional el día de hoy. Sonrío complacido con la cena de ayer y me siento en la cama antes de levantarme a pasar el día con mi familia.
—Buenos días, joven amo. —Salulda Nancy entrando a la habitación con el cambio de r