Marisol y Amapola se vieron las caras. Marisol ya le tenía respeto a su ahijada por el carácter que tiene, realmente es muy fuerte, pero sabía que en el fondo tenía un corazón de pura miel, todo era producto de ese gran corazón, que ella tenía y que nadie podía entender. Nuevamente Reishel l les habló con mucha seriedad….
—¡Les voy a agradecer a las dos!, que no mencionen el nombre de Mauricio en esta casa madrina, ¡por favor!, no quiero escuchar más de Mauricio, ¡ya estuvo bueno!, solo me