Randy habló aparte con Mauricio.
—¡No te preocupes, solo fue un breve bloqueo energético, ella está regresando en sí, poco a poco!
—¡Debí imaginarlo, pero no te culpo, es comprensible e imagino lo incómodo de tu situación!...¡Pero ahora no me voy a separar de ella nunca más!—habla contemplándola y toma su mano fría y suave.
—¡Disculpe con permiso ¿dónde está mi hija?!
—¡Señora Amapola que regalo de Dios, que bueno verla!
Mauricio se fue encima de Amapola.
—¡Mauricio mijo como lo he extrañado!—A