Enredo del Corazón
El sol apenas despuntaba en el horizonte cuando Reishel se levantó de la cama. Tenía que apurarse para ir a su trabajo otro día más en la finca de los Montero, pero este sería diferente. Se miró al espejo, sus cabellos pelirrojos brillaban con la luz matutina, pero su corazón seguía cargando el peso de un amor no correspondido.
—¿Reishel, ya estás lista? —preguntó Amapola, su madre, desde la cocina, mientras preparaba el desayuno.
—Casi, mamá, solo me falta peinarme —respon