—¡Señor Santillano, señor Santillano!—Aurora se esfuerza en hablar porque Rubén está conversando por teléfono.
Rubén interrumpió para atender a Aurora:
—¡Disculpa!...¡Dime Aurora!
—¡Quería saber si le traigo algo más!
—¡Ah no querida, estoy bien por los momentos!
Aurora se retira y Rubén continúa conversando con su abogado por teléfono.
—¡Cómo te decía Martinez, quiero hacer mi testamento por eso me interesa ir a Venezuela lo más pronto posible, y también necesito que me ubiques un apart