—De verdad estas preguntándome eso Miguel, ¿por qué? —sentía enojo, mucho enojo. No sabía muy bien si era porque dudara de ella o por su descaro de peguntarle eso cuando él estuvo con alguien más.
—Amor, no sé cómo decirte esto… —intentaba decírselo de la mejor manera.
—Miguel, dilo. ¿Qué pasa? —preguntó molesta.
—Estas embarazada —Renata agrando sus ojos asombrada.
—¿Embarazada? Pero… —mágicamente todo lo que había pasado no importaba, sentía que su vida se llenaba de color nuevamente.
Otro hi