Entré a la habitación rápidamente y me acerqué a ellos, tirando de ella por el pelo del regazo de mi novio. Ella no se esperaba mi actitud y terminó cayendo al suelo. Tomé una jarra de agua que estaba debajo de la mesa, al lado de la ventana y se la tiré a la cara a Nicolás:
- Despierta, Nick, esta zorra debe haberte drogado.
Ella ya estaba de pie, mirándome, mientras que Nicolás no podía moverse de donde estaba, completamente indefenso.
- Sal de esta casa ahora y no vuelvas. - advirtió.
- Nico