Un mes después y no pude más. Pensé que sería fácil estar sin Nicolás, pero fue mucho más difícil de lo que imaginaba. Esta vez me dediqué exclusivamente al libro ya mis pensamientos. Me quedé solo con mi culpa y remordimientos. Pero escuchar su voz me daría el coraje para seguir adelante y lograr mi objetivo final.
No necesitaba su número grabado en la memoria del celular… porque era el único número que tenía memorizado en mi mente.
- ¿Hola? Escuché la voz al otro lado de la línea.
Era tarde e