- Entré sin nada... Y salgo sin nada. dije con firmeza. – Tú pagaste mi universidad. Eso para mí es salir con las manos llenas. Me facilitará conseguir un trabajo.
- No puedo aceptar eso.
- Sí puedes, Tomás.
- Por favor... Al menos prométeme que lo pensarás. ¿Cuánto tiempo crees que me llevará encontrar a alguien en quien pueda confiar y dejarlo aquí?
- Entiendo... Pero al mismo tiempo...
- Al mismo tiempo me debes esto, Julieta. Fue una gran inversión aquí. No puedo abandonarlo todo ni dejarlo