Lara
Tuve un sueño hermoso…
En este, Killiam y yo nos amábamos con locura, y él estaba feliz de saber sobre nuestro cachorro.
Abro los ojos y lo primero que siento es la incomodidad de este colchón tan duro como piedras…
—Me duele el cuerpo —balbuceo mientras trato de incorporarme, pero el peso de alguien me lo impide.
Entonces recuerdo…
—Todo fue real… —Miro a Killiam, quien duerme plácido y abrazado a mi cuerpo, y mi corazón empieza a latir eufórico.
Tengo que parpadear varias veces para cree