Narrador desconocido
Visualizo el caos a distancia, sobre una colina en las afueras de la manada Luna Carmesí, y sonrío.
Mi plan ha resultado mejor de lo que esperaba. No entiendo cómo fue que esa mujer murió, pero eso me deja un problema menos.
—Alfa Killiam —digo—, tu destrucción está empezando.
Siento el vacío de la pérdida en mi interior. Ese vacío que nunca se va. Ese dolor que nunca mengua.
Esa rabia, ese odio, esa sed de venganza que se mantienen vivos en mí.
Mi mate, te vengaré.
—Mi ama