###
El silencio en la sala de prensa era irreal.
No por falta de ruido, sino por lo que significaba.
Las pantallas transmitían en vivo desde un hotel blindado en Ciudad de México.
El set era sobrio, elegante, imponente. Y al centro, ella.
Isabel Duarte. Viva. Presente. Intacta.
Después de cinco años dada por muerta.
Después de decenas de crímenes atribuidos a otros.
Después del escándalo.
Aparecía sentada frente al periodista más influyente de América Latina, con esa serenidad de quien sabe qu