La filtración había sido un misil en plena campaña presidencial. No solo por la información, sino por el momento. Valentina no solo había revelado los organigramas ocultos de la red de corrupción. También expuso un patrón de contratos públicos adjudicados a empresas fachada, todas vinculadas a Isabel Duarte… y, por extensión, al propio presidente de la República.
El país despertó con titulares en todos los portales:
**“Red Duarte: conexiones directas con Palacio”**
**“Empresas fantasma, soborn