16. La madre de piedra
No todos los monstruos rugen; algunos tocan piano con las manos heladas.
Viaje a Sicilia
El rugido suave de los motores privados llenaba el silencio entre ellos. Valentina estaba sentada junto a la ventanilla del avión, observando el cielo despejado que se extendía como un océano interminable. En otra circunstancia, aquel viaje podría haber parecido un sueño, lujo, comodidad, copas de cristal llenas de champán. Pero la tensión que se respiraba entre ella y Luca lo teñía todo de gris.
Luca revis