10. Entre espejos y secretos
Valentina volvió a las calles de siempre, pero ya no era la misma que se miraba en los escaparates.
La despedida en la cabaña
La chimenea se apagaba poco a poco, dejando brasas encendidas que lanzaban chispazos como latidos débiles en la penumbra. Valentina estaba sentada en el sofá, con una manta sobre las piernas, mientras Luca caminaba por la sala con las manos en los bolsillos. Había algo en su silencio que la inquietaba más que cualquier palabra.
-- Has estado demasiado tiempo fuera de tu