Mientras Mehmet se regocijaba con el caos desatado por su inesperada aparición en la boda de Zeynep y Kerem, un nuevo conflicto surgía en el territorio de los Ozturk, amenazando con desatar una guerra entre dos familias poderosas.
—¡Una fuente de agua subterránea! —exclamó el líder de la familia Demir, golpeando la mesa con el puño—. ¡Y justo en la frontera con los Yildiz! Exclamó con desagrado.
Sus hombres asintieron, con los rostros tensos y desconfiados. Los Yildiz habían sido rivales de los