Las siguientes semanas transcurrieron en relativa calma aparente, Kerem y los ancianos trabajaron sin descanso para diseñar y sancionar las nuevas leyes que instituirían el cambio en las costumbres y estilo de vida de la gente de Diyat.
En su mayoría, eran normas de carácter moderado, destinadas a ir erosionando poco a poco el sistema obsoleto de castas y tradiciones arcaicas. No podían arriesgarse a cambiar las cosas drásticamente para evitar mayor turbulencia social.
— Sé que para algunos par