Habían pasado tres días desde aquella fatídica noche, pero la atmósfera en el despacho del director ejecutivo de Apex Holdings seguía siendo rígida y opresiva.
La imponente oficina, normalmente impecable y perfectamente ordenada, parecía ahora un auténtico campo de batalla. Cientos de hojas con manifiestos de vuelos internacionales, documentos de inmigración e informes impresos de datos satelitales yacían esparcidos por el suelo de mármol y sobre el gran escritorio de caoba.
Dave Moreno no habí