La sala de juntas del último piso del edificio de Apex Holdings estaba repleta de miembros del consejo de administración, accionistas principales y altos representantes del clan de la familia Violete.
El gran objetivo de la reunión de aquel día era presentar la financiación de un exclusivo proyecto y revelar la colección de vestidos de otoño, considerada la pieza clave de la futura fusión empresarial entre ambas familias.
Un silencio solemne envolvía la sala, en marcado contraste con la tensión