El leve tintineo de una taza de porcelana al posarse sobre su platillo rompió el silencio del salón principal de la residencia de la matriarca del clan Moreno. El gran reloj de pared, de estilo clásico, acababa de dar las tres de la madrugada cuando aquella calma quedó destrozada de la forma más brutal.
¡Bang!
Las imponentes puertas dobles de roble con relieves dorados se abrieron de un golpe, estrellándose contra el muro de mármol y haciendo retumbar toda la estancia.
Dave Moreno entró sin ped